
Coma-ruga y Sant Salvador son la fachada marítima de El Vendrell y tienen un tejido económico que no se parece al del interior de la comarca. Aquí no hay polígono propiamente dicho: hay almacenes de servicio, depósitos de mantenimiento, locales de temporada y naves pequeñas que dan soporte a un parque enorme de apartamentos y de segunda residencia. Empresas de fontanería y de climatización con su almacén, servicios de piscina, mantenimiento de comunidades, alquiler de mobiliario y equipamiento, y negocios de hostelería que guardan fuera de temporada todo lo que no cabe en el local.
Lo que se acumula en estos inmuebles tiene una firma reconocible. Material de instalación en cantidad, tubería y accesorios, bombas y equipos de piscina, producto químico de tratamiento de agua, mobiliario de terraza apilado, sombrillas, neveras y equipamiento de temporada, además de restos de las reformas que la propia empresa ha ido haciendo por la zona. La proximidad al mar añade un factor que no aparece tierra adentro: la corrosión. El metal almacenado sin protección se degrada mucho más rápido, el aglomerante fragua antes y buena parte del material que el titular creía útil ha dejado de serlo.
El producto químico merece mención expresa porque en esta franja es habitual. Cloro, reguladores de pH, algicidas, floculantes y envases con resto de producto no son escombro, tienen su propio circuito y una empresa acreditada tiene que hacerse cargo. Lo separamos el primer día y lo dejamos fuera de nuestro alcance, y lo advertimos por delante porque es la partida que con más frecuencia se resuelve mal en la costa.
El calendario también cuenta: entre junio y septiembre trabajar aquí es lento y caro por el tráfico y el estacionamiento, así que planificamos las cargas fuera de esa ventana siempre que la fecha de entrega lo permite.
En VZ EL VENDRELL hacemos vaciado de almacenes y locales de servicio en Coma-ruga i Sant Salvador con recuento por familias, separación estricta del producto químico, retirada del equipamiento de temporada y cierre documentado para la propiedad.
Naves de Coma-ruga i Sant Salvador
La visita se organiza alrededor de dos preguntas: qué producto químico hay y cuánto material se ha echado a perder por la humedad salina. La primera decide la derivación; la segunda, cuánto de lo que el titular quería vender es realmente vendible.
Magatzem de servei
Fontanería, clima y mantenimiento de comunidades.
Temporada
Mobiliario de terraza y equipamiento estacional.
Producte químic
Tratamiento de agua y envases con resto.
Corrosió marina
Metal degradado por la proximidad al mar.
Quién cierra un almacén de gremio
Nos llaman empresas de servicio que cierran o reducen almacén, negocios de hostelería que no reabren y liquidan el depósito, comunidades y patrimoniales que recuperan un local alquilado, y titulares que venden el inmueble y necesitan entregarlo despejado antes de la escritura.
Lo que pesa de verdad en el almacén
Sale material de instalación y accesorios, tubería y valvulería, bombas y equipos de tratamiento, mobiliario de terraza y equipamiento de temporada, neveras y aparatos que van por el circuito de residuo eléctrico y electrónico, estantería, palés y embalaje, chatarra corroída separada por familias, y el producto químico que se aísla y se deriva a empresa acreditada.
Del recuento de palés a la carga
Acordamos día y hora, evitamos si es posible los meses de máxima afluencia y planificamos la carga con el vial y el estacionamiento ya comprobados.
Encuadre y visita con fecha
Empezamos por teléfono o correo entendiendo qué negocio cierra, qué material queda en palés y qué exige la propiedad al recibir el inmueble. Como venimos de fuera de la comarca, la visita se acuerda con día y hora en lugar de prometer una llegada inmediata que después no se cumple.
Pesaje estimado y clasificación
Recorremos el almacén contando palés, metros lineales de estantería y volumen suelto, y estimamos el peso de cada familia: material cerámico, aglomerantes fraguados, perfilería y tubería, plástico, madera de palé y sobrantes químicos. De ese cálculo sale el número de contenedores y de portes, que es lo que de verdad mueve la cifra.
Separación en origen y carga
Cargamos separando desde el primer palé, porque un contenedor mezclado se clasifica como fracción sucia y encarece el destino. El material cerámico y los aglomerantes van por su vía, el metal por familias, la madera aparte y los envases con resto de producto quedan aislados desde el principio.
Entrega documentada por corriente
Cada salida se entrega a planta o a gestor inscrito y vuelve con su justificante de recepción y su código LER. Los sobrantes con etiqueta de peligrosidad se identifican, se dejan fuera de nuestro alcance y se derivan a la empresa acreditada que corresponde en cada caso.
Restitución y firma
Reponemos la solera donde había anclajes de estantería o de maquinaria, cerramos taladros y pasos, retiramos el residuo del propio trabajo y cerramos con el conjunto de justificantes, el reportaje fotográfico y el acta que la propiedad necesita para aceptar el inmueble.
Por qué no se calcula por superficie
Consulta el resto de zonas, revisa qué incluye el encargo o escríbenos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Coma-ruga i Sant Salvador
¿Cuánto tardáis en venir hasta El Vendrell o Calafell?
La base operativa está en Barcelona, a unos noventa kilómetros por la AP-7 y la C-32, así que trabajamos con agenda y no con avisos inmediatos. La visita se acuerda con día y hora, normalmente dentro de la misma semana o la siguiente según la carga de trabajo, y de ella sale el cálculo de toneladas y jornadas.
La ejecución se planifica con fecha de inicio y de fin, coordinando el acceso con el polígono o con la calle cuando el almacén está en trama urbana. No prometemos llegadas exprés: preferimos comprometer un día concreto y estar allí ese día.
¿Qué necesito para que me liberen el aval o la fianza?
Lo que la otra parte suele pedir es sencillo de enumerar y difícil de reunir después: el inventario de lo que había, un reportaje fotográfico del antes y del después, el justificante de entrega de cada corriente con su código LER y la planta o el gestor que la recibió, la constancia de que los sobrantes peligrosos fueron a empresa acreditada, la prueba de que la solera y los taladros quedaron restituidos donde estuvo la estantería, y un acta firmada con la fecha y el estado en que se entrega.
Todo eso se genera mientras se trabaja, no se reconstruye al terminar. Sin ese conjunto, la conversación sobre la garantía depositada se convierte en la palabra de uno contra la del otro.
¿Cierras un almacén o una nave en Coma-ruga i Sant Salvador? Empecemos pesando lo que hay dentro
936 940 451