
Cunit es el municipio más al norte del Baix Penedès y funciona como bisagra entre esta comarca y el Garraf. Su tejido de actividad es de escala reducida: naves pequeñas, almacenes de gremio, depósitos de obra de constructoras locales y talleres de servicio repartidos sin un polígono único que los concentre. Muchos de esos inmuebles se levantaron o se ocuparon durante el ciclo constructor y hoy están en la fase contraria, la del cierre, el traspaso o la venta.
El depósito de obra es aquí el caso más característico y también el que peor se presupuesta. Es un almacén donde una constructora fue guardando lo que sobraba de cada trabajo: puntales y sopandas, tableros de encofrado, andamio modular desmontado, sacos de mortero, mallazo y ferralla cortada, tubería, cajas de material eléctrico, una hormigonera parada y montones de escombro que se trajeron de la obra en lugar de gestionarlos allí. La densidad es altísima. Un depósito de doscientos metros puede dar más toneladas que una nave de distribución cuatro veces mayor, y esa es exactamente la clase de error que se comete cuando se calcula por superficie.
Hay además una cuestión que en Cunit aparece a menudo y conviene decir con claridad: parte de lo que se guarda en estos depósitos ya es residuo de construcción desde el día que entró. Escombro, mallazo suelto, restos de hormigón endurecido, cortes de ferralla. Eso no se revaloriza guardándolo; solo cambia de sitio el problema y suma peso al día de la entrega. Lo separamos, lo pesamos y lo entregamos como capítulo 17 con su documentación.
El acceso suele ser aceptable, aunque en las calles interiores del núcleo hay tramos donde solo entra camión rígido y conviene comprobarlo antes de contratar los portes.
En VZ EL VENDRELL hacemos vaciado de naves pequeñas y depósitos de obra en Cunit estimando el peso real antes de dar una cifra, separando ferralla, encofrado y escombro por su vía, y cerrando con el justificante de cada entrega y el acta para la propiedad.
Naves de Cunit
La visita se dedica sobre todo a estimar densidad. Contamos puntales, tableros, sacos y montones de escombro y calculamos toneladas, porque en un depósito de obra el suelo ocupado engaña siempre a la baja.
Dipòsit d’obra
Almacenes de constructora con material sobrante.
Nau petita
Inmuebles de escala reducida sin polígono único.
Ferralla i encofrat
Mallazo, puntales, sopandas y tablero.
Runa acumulada
Escombro traído de obra y guardado dentro.
Quién cierra un almacén de gremio
Nos llaman constructoras pequeñas que cierran o reducen estructura, propietarios que han recuperado una nave alquilada como depósito y se encuentran el material dentro, familias que venden un inmueble heredado y necesitan entregarlo despejado, y administradores que liquidan una sociedad y necesitan justificar cada retirada.
Lo que pesa de verdad en el almacén
Sale puntal, sopanda, tablero de encofrado y andamio modular, mallazo y ferralla cortada, sacos de mortero y de cemento fraguados, tubería y material eléctrico, herramienta y maquinaria menor de obra, estantería y palés, escombro acumulado que va como residuo de construcción, y los envases de aditivo, desencofrante y adhesivo que se derivan a empresa acreditada.
Del recuento de palés a la carga
Acordamos fecha, medimos el acceso de la calle y te decimos cuántos contenedores y de qué tipo hacen falta, que en un depósito de obra es la mitad de la respuesta.
Encuadre y visita con fecha
Empezamos por teléfono o correo entendiendo qué negocio cierra, qué material queda en palés y qué exige la propiedad al recibir el inmueble. Como venimos de fuera de la comarca, la visita se acuerda con día y hora en lugar de prometer una llegada inmediata que después no se cumple.
Pesaje estimado y clasificación
Recorremos el almacén contando palés, metros lineales de estantería y volumen suelto, y estimamos el peso de cada familia: material cerámico, aglomerantes fraguados, perfilería y tubería, plástico, madera de palé y sobrantes químicos. De ese cálculo sale el número de contenedores y de portes, que es lo que de verdad mueve la cifra.
Separación en origen y carga
Cargamos separando desde el primer palé, porque un contenedor mezclado se clasifica como fracción sucia y encarece el destino. El material cerámico y los aglomerantes van por su vía, el metal por familias, la madera aparte y los envases con resto de producto quedan aislados desde el principio.
Entrega documentada por corriente
Cada salida se entrega a planta o a gestor inscrito y vuelve con su justificante de recepción y su código LER. Los sobrantes con etiqueta de peligrosidad se identifican, se dejan fuera de nuestro alcance y se derivan a la empresa acreditada que corresponde en cada caso.
Restitución y firma
Reponemos la solera donde había anclajes de estantería o de maquinaria, cerramos taladros y pasos, retiramos el residuo del propio trabajo y cerramos con el conjunto de justificantes, el reportaje fotográfico y el acta que la propiedad necesita para aceptar el inmueble.
Por qué no se calcula por superficie
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Preguntas frecuentes en Cunit
¿Se pueden mezclar la cerámica rota y los sacos fraguados en el mismo contenedor?
En general sí, porque ambos pertenecen al mismo capítulo de residuo de construcción y demolición, pero con dos condiciones que en la práctica se incumplen mucho.
La primera es que no entre nada más: basta con que alguien lance dentro un bidón, un bote de adhesivo o unos tubos fluorescentes para que la carga completa deje de aceptarse como fracción limpia. La segunda es el peso máximo del propio contenedor, que con material fraguado se alcanza mucho antes de llenarlo hasta arriba.
Nosotros cargamos separando desde el primer palé y controlando el llenado, y por eso salen más contenedores parcialmente cargados de lo que la gente espera.
¿Qué hacéis con los botes de adhesivo, las imprimaciones y las espumas que quedan?
Se aíslan el primer día y se dejan fuera de nuestro alcance, y lo decimos por delante porque en un almacén de gremio siempre aparecen.
Un bote de imprimación a medias, un disolvente, una cola de contacto, un cartucho de silicona caducado o un aerosol de espuma de poliuretano a presión no son escombro: llevan etiqueta de peligrosidad y exigen una empresa acreditada para recogerlos y tratarlos.
Nosotros los identificamos, los agrupamos, te decimos aproximadamente cuántos kilos hay y te derivamos a quien tiene la autorización. Es la partida que con más frecuencia mueve un presupuesto y la que más veces se descubre a mitad de trabajo cuando nadie la ha mirado antes.
¿Cierras un almacén o una nave en Cunit? Empecemos pesando lo que hay dentro
936 940 451